
El último libro que he leido, la Carretera de Cormac McCarthy, me ha gustado y mantenido el corazón en un puño hasta llegar al final.
Lo compré por el reclamo de que es Premio Pulitzer 2007 ya que no conocia al autor hasta este momento.
Casi de un tirón cayó llevada por el ritmo hipnotico de los dialogos, casi monosilabicos, entre los protagonistas, un padre y su hijo que se mueven por la carretera camino al sur atravesando un mundo desolado y repleto de peligros.
El amor paterno-filial entre un padre y un hijo anonimos (nunca se designan por su nombre) que sobreviven al frio y a la falta de vida y alimentos, siempre siguiendo la carretera al sur, en busca de la humanidad perdida.
La descripción de un mundo oscuro, gris y falto de toda vida. Lenguaje parco y sombrio, cubierto de cenizas.
"¿Tú tenías amigos?
Sí
¿Muchos?
Sí. Muchos.
¿Te acuerdas de ellos?
Sí. Me acuerdo.
¿Qué les pasó?
Murieron.
¿Todos?
Sí. Todos.
¿Los echas de menos?
Sí.
¿Adónde vamos?
Vamos hacia el sur.
Vale.
Vale."

2 comentarios
loquevoyleyendo
3 dic 2007 | 12:21 AMImagino que hay situaciones en las que las palabras dejan de pesar tanto. Mucho más creíble un diálogo así dadas las circunstancias de los personajes que esas divagaciones metafísicas que se pegan a veces en las novelas. La gente no habla como escriben algunos escritores.
Edu
23 dic 2007 | 07:33 PM
Prestamelo panita!