La Coctelera

Back to Tanzania : Por los caminos de Selous (2)

Seguimos disfrutando del camino. Los buites volando en circulos cada vez más bajos no indican donde esta la fiesta. Cuando nos acercamos vemos primero a los invitados de segunda o tercera categoria antes de llegar a los poderosos comensales. Por lo concurrido de la lista de espera ya adivinamos que el festin promete.

Los buitres, cabeciblancos y calvos (la mayoria de los buitres tienen la cabeza desprovista de plumas para evitar que se manche de sangre y otros fluidos durante la alimentacion... todo un detalle) , nos dan la pista pero son los que permancen más lejos. Atentos a la jugada pero sin decir esta boca es mia. Al fin y al cabo les gusta la carne con todo su sabor, cuando empieza a descomponerse.

Los siguientes, algo más poderos pero igual de temerosos, son las hienas. La hiena moteada es robusta, con cabeza grandes, poderosa mandibula y orejas redondeadas ( a quien me recuerda? ). Al igual que los buitres, aunque pueden cazar si se organizan en jaurias, su alimento preferido es la carroña, normalmente resto de piezas de león.

El circulo de la vida, ya sabeis. El grande se come al pequeño. Las leonas cazan y mantienen a la familia. Los leones se tumban a la sombrita (aproximadamente 20 horas al dia, ya les vale!) y defienden la manada de ataques externos. Comen según turno, los machos dominantes primero y luego las hembras adultas y jovenes dejando siempre para el final a los cachorros. El resto de los carroñeros, hienas, chacales, buitres y demás, comen de lo que les dejan los leones. Menuda movida pero todos aceptan su turno y todos contentos. Excepto el elefante, supongo...

Nos ignoran. Nosotros no podemos hacerlo. El color, el olor, el sonido de la masticación. Nos quedamos.

La naturaleza es sabia. El equilibrio impera en la creación (siempre y cuando el hombre lo permita...) y despues de la cruda escena te entrega otras imagenes entrañables. Esta en la esencia de Africa. Esta en la esencia del Cosmos.



Seguimos por los caminos, hacemos picnic al lado del lago, inventamos juegos y cantamos en aquellos momentos donde los animales desaparecen durante horas y te dejas los ojos oteando entre los arbustos buscando al leopardo. Disfrutamos de la gran belleza de la naturaleza salvaje. A ultima hora recibimos un gran regalo. Tenemos la suerte de ver a una pareja de los escasisimos perros salvajes o licaones africanos, lamentablemente en peligro de extinción. Son impresionantes y unos excelentes cazadores (aciertan nueve de cada diez veces)

El sol se pone, regresamos al campamento. Los buitres cierran el circulo de este dia inolvidable.

3 comentarios

  • Extraordinario relato! Muy buenas fotos!

  • Por fin entendi el porque el termino "carronyeros" se aplica tambien en el contexto de la empresa.

    buenas las fotos, magnifico el relato.
    gracias!!!

  • creo que la naturaleza muerta SIEMPRE permanece viva porque mantiene la memoria, la memoria de lo que somos y de los que seremos, y sobre todo la esperanza de que la naturaleza con su belleza y su mistica permanezca mas arriba del orgullo humano...

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