La Coctelera

Casablanca al estilo Bou, mucho más que una escala

 

Ir a Marruecos siempre es un placer. Eso si, cuando se plantea como una escala de 12 hrs. al inicio de un viaje a Africa del Oeste, para algunos seria un gran marrón...

 

 

Para nosotros no lo fue, si no más bien todo lo contrario. Tuvimos el placer de ser acogidos por Ghita y su familia y disfrutar de un maravilloso dia en Casablanca. Tras recogernos el simpatico Mohamed en el aeropuerto, con Macarena y todo como hilo musical, nos entregó a Ghita en el club Tahiti, donde nos relajamos con la brisa y las olas del atlántico. 

 

 

Nos tostamos al Sol (alguno demasiado), comimos como pachas, contemplamos las bellezas locales y dimos por inaugurado a lo grande el atractivo viaje que acababamos de emprender. A media tarde, aun con pena por abandonar tan relajante sitio, Ghita nos convenció de ir a visitar la flamante nueva mezquita.

 

 

El versículo del Coran: "Y su trono se construirá sobre las olas", fue el que inspiró al  anterior monarca de Marruecos Hassan II,  para la elección del lugar donde debería edificarse la mezquita. Su gran legado para Casablanca, la primera ciudad de Marruecos, la capital ecónomica, la más grande y con mayor número de habitantes del pais.

 

 

La Mezquita de Hassan II es el templo más alto del mundo (la altura del minarete es de 200 m y puede ser visto desde varios kilómetros a la redonda), y el segundo más grande después de la mezquita de La Meca.

 

 

Cuenta con las últimas tecnologías como resistencia a terremotos, techo que se abre automaticamente, suelo con calefacción o puertas eléctricas. Es de las pocas mezquitas del mundo musulman que permite la visita a los turistas no musulmanes.

 

 

El exterior de la mezquita ocupa cerca de treinta mil metros cuadrados y puede albergar a unas 90.000 personas. El espacio interior para la oración albergaria unas 25.000.  El pavimento está realizado con mármol y granito.

 

 

Fue diseñada por el arquitecto francés Michel Pinseau y los trabajos de construcción empezaron el 12 de Julio de 1985 y fue inaugurada el 30 de agosto de 1993. En los trabajos de construcción trabajaron unas 2.500 personas y 10.000 artesanos marroquíes, quienes trabajaron con mármol, granito, madera, mosaicos, escayola... para elaborar los techos, suelos, columnas etc

 

 

El coste aproximado de la mezquita fue de unos 5.494 millones de dirham (unos 504,85 millones de euros) pagada en gran parte por la totalidad del pueblo marroquí mediante unos impuestos especiales.

 

 

En el piso inferior se encuentran baños turcos que hoy funcionan sólo con fines turísticos pero que fueron diseñados con el mayor detalle estilístico. Allí también encontramos unas preciosas fuentes para el lavado antes de la oración

 

 

Cuando llegamos comenzaba la oración con lo que no pudimos visitar el interior pero disfrutamos de su magnifica arquitectura y los preciosos detalles de la artesania arabe.

 

 

El grandioso espacio transmite paz  y serenidad y es lugar de encuentro y reunión para visitantes y creyentes.

 

No es que se necesiten excusas para visitar Marruecos, tan cerca, tan bello, tan generoso y  tan hospitalario pero si fuera así creo que os acabo de dar unas cuantas.

Nosotros además tuvimos el gran honor de ser invitados a ducha y refresco, te a la menta y riquisimos dulces en casa de la familia de "Bou" y conocer a sus entrañables y encantadores padres, antes de que nos devolvieran con todo mimo al aeropuerto para nuestro siguiente vuelo, Accra. Gracias Ghita, nos regalaste un dia inolvidable en Casablanca!

3 comentarios

  • Gracias Ghita!!! genial, lo pasamos muy bien, apabullante hospitalidad :-) Te debemos una ;-)

  • Impresionante!!!

    Qué fotos!! Qué color!!!

    Beso

  • Hola guapa. Mil gracias por tu comentario. Y también por acercarme a tu blog, que visitaré a menudo, sobre todo si sigues incluyendo fotos tan chulas!
    Un abrazo. PD. Para los que os guste África aunque solo sea un poquito os invito a visitar www.cercadeafrica.wordpress.com

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