La Coctelera

Categoría: viajes

21 Diciembre 2009

Mali : de Mopti a Djené (II)

 

Nos cruzamos con innumerables barcas de pescadores que echan sus pequeñas redes al rio. Jacobo las observa y  para a una de ellas para comprar el pescado, recien salido del rio, que comeremos en la cena. Tiene una pinta fantástica.

Empieza a caer la tarde y la idea es navegar hasta llegar a una aldea o algun sitio tranquilo para acampar. Montaremos las tiendas de campaña y un buen fuego para cocinar en medio de la nada. Nos seduce la idea de poder pasar la noche bajo las estrellas en medio del desierto a la orilla del rio y poder disfrutar del silencio  y, sin ningún tipo de contaminación lumínica , observar el firmamento.

 

 

 

La tarde transcurre con calma, viendo pasar el rio Niger desde la pinaza. Las pequeñas aldeas y sus gentes dan color y vida al arido Sahel. Las nubes empiezan a llegar y de tanto en tanto tapan el sol dándonos momentos de respiro tras el intenso calor del dia.  Las mujeres lavan ropa en el rio y los niños juegan y nos saludan al pasar.

 

 

 

El cielo va cubriendose poco a poco y a lo lejos comenzamos a observar una tormenta. En un primer momento parece muy lejana y no le damos importancia. Poco a poco vemos que se acerca , los tonos del cielo van cambiando hasta ofrecernos una increible sinfonia de colores. Los pastores se apresuran guiando al ganado de vuelta a las aldeas y nosotros ingenuos disfrutamos del momento sin darnos cuenta la que se nos viene encima.

 

 

Mientras, los hombres y mujeres de las aldeas van terminando el trabajo del dia y se relajan bañandose en la orilla. Los colores del atardecer con la tormenta son mágnificos. Tenemos el sol a la espalda y la tormenta de cara.  Ahora si que nos damos cuenta de que viene hacia nosotros y vemos caras de preocupación en Jacobo y la tripulación  que buscan un lugar adecuado para acampar y esperar a que escampe.

 

 

Al final tormenta se nos viene encima y no tenemos tiempo de buscar un lugar apropiado, solo podemos llevar la pinaza a la orilla e intentar amarrarla. Yo insisto en que mejor que nos pille la tormenta en tierra que en la pinaza y que, por mucho que llueva las tiendas de campaña han de aguantar, pero el resto dice que no, que no hay manera de montarlas y que mejor quedarse en la pinaza... en buena hora!

Empezamos a sentir el vendaval que precede a la tormenta y nos acojonamos cuando vemos que, a la tormenta de agua la antecede una enorme nube naranja, una tormenta de arena impresionante. El cielo se vuelve negro. El viento arrecia, formando remolinos de arena. Los capotes de lluvia que nos hemos puesto hacen efecto vela y comienzan a romperse. La tormenta de arena nos alcanza. La cámara de Edu es la primera en caer. No hay forma de taparse ojos, nariz y boca y aunque lo intentamos comemos arena como unos campeones. Pasamos unos increibles y largos minutos tratando de hacernos una bola y dejar la menor superficie a merced de la tormenta. La arena comienza a irse y llega el viento y el agua.

Los chicos de la tripulación piden ayuda, no pueden seguir sujetando la pinaza solos. Edu y Victor como unos campeones salen a tirar de la cuerda para que no nos vayamos al medio del rio, en algunas zonas hay rocas y podriamos encallar. Los minutos corren y estamos todos empapados, los de fuera por que aguantan a cuerpo gentil y los de dentro que nos afanamos a bajar las esteras e intentar poner todo sobre las mesas o en algun lugar que no chorree el agua.

Finalmente el viento para y consiguen amarrar bien la barca. Entran todos y cerramos todas las esteras para tratar que caiga la menor agua posible dentro. En ese momento hacemos balance. Cámaras empapadas, la de Edu rota, ropa por todos los lados chorreando barro y agua,  caras y pelos naranjas de la mezcla de agua y arena, colchonetas empapadas, pies y zapatos mojados,  agua por todos los lados... La verdad que con todo el momento resulta de los más cómico y nos reimos Fuera sigue lloviendo a cantaros. Dentro no se ve un carajo...

 

 

 

 

La noche ha caido, encienden alguna lampara de queroseno y buscamos entre los restos las linternas como locos. Todos estamos humedos, con frio y bastante incómodos pues cualquier sitio para sentarse esta mojado, además al estar encerrados en la humedad los olores del barco empiezan a aflorar. Tambien aparecen algunas criaturas que habian permanecido escondidas en la sombras que no hacen que la situación mejore . Aguantamos como podemos hasta que viene la cena (no sabemos ni como pero se han apañado para cocer un cus cus y el pescado en la pequeña cocinita de atras del barco). Esta increiblemente picante y así vamos entrando en calor. Fuera sigue lloviendo y no hay nada que hacer. No podemos acampar  luego tendremos que apañarnos para hacer habitable la pinaza para poder dormir.

Yo soy medio claustrofóbica y la idea no me seduce nada de nada pero no nos queda otra. Quitamos las maderas que hacian de bancos y de mesas y nos ponen en el suelo los colchones y las mosquiteras para cada colchón que antes estaban en el techo de la barca (mojados, si) y nos disponemos a intentar dormir. Victor y Patricia en la popa, Karim y yo en el medio (las cabezas pegadas de los 4) y Eduardo sobre unas tablas en la proa, Jacobo y el resto de los chicos en los pocos lugares que quedan medio cubiertos todos apretujados. Victor, con toda su buena intención, saca unas laminas de térmicas/aislantes de papel de aluminio. En buena hora!. Aislar no es que aislen mucho, pues se mueven y se arrugan costantemente, pero el ruido en brutal. Cada mínimo movimiento es un ruido como de envolver bocadillos que hace aun más surrealista la situación. El suelo del barco tiene forma cóncava que hace que te muevas todo el rato hacia el centro y cada movimiento es un ruido y la mosquitera que se sale... además me estoy meando y quiero fumar pero es imposible de todo punto moverme... Karim duerme como un tronco en un agujero entre el colchón (que suerte tengo de tener un hijo tan todoterreno) y yo trato de no moverme. Eduardo ronca en la proa. El no moverse tampoco es bueno, la cucarachas aprovechan para inspeccionar... Que nochecita!

Afortunadamente todo pasa y todo llega. Cuando Eduardo comienza a moverse yo veo el cielo abierto y como puedo llego hasta el. En su zona se puede salir al exterior.  Que momentazo! baño, piti, complicidad. Solo con poder movernos ya somos felices, además, al poco comienza a amanecer y es como si fuera el amanecer del primer dia.  La sensación es increible. Trás la claustrofobia y la oscuridad llega la luz y la inmensidad.  Uno de los momentos más bellos de mi vida.

 

 

 

 

El rio es una balsa, no queda nada de la furia de las horas anteriores. El cielo esta tranquilo con jirones de nubes en el horizonte. Los reflejos de la luz sobre el agua son increibles. El amanecer espectacular.

 

 

 

Pasamos una hora embobados viendo salir y subir el sol. Nuestras caras reflejan la nochecita del demonio que hemos pasado pero la paz y la belleza del momento nos iluminan. Abrimos todo para que corra el aire y colocamos como podemos "el mobiiliario". La pinaza funciona y proseguimos el viaje hasta Djene. Nos quedan un par de horas para llegar, el calor del sol nos calienta y los malos momentos se evaporan con las risas de las anédotas vividas.

 

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8 Diciembre 2009

Mali : De Mopti a Djene

 

Tras la experiencia del paseo por Mopti necesitamos un pequeño descanso,  la piscina del pequeño hotel donde nos alojamos servirá, aunque el calor es tan intenso que el agua esta caliente!.

El hotel " Y'a pas de problème" es modesto y bastante básico pero tras las tiendas de campaña y los baños comunitarios supone todo un lujo . Además tiene una maravillosa terraza  en la azotea desde la que se contemplan los planos tejados de toda la ciudad, se come bastante bien, hay buen ambiente y todo tipo de bebidas. Alli se juntan muchisimos viajeros de todo el planeta, como llevamos varios dias sin ver prácticamente a ningun turista hasta esto supone algo interesante.

 

 

 

 

Por la tarde, antes de visitar la mezquita, pasamos por uno de los trámites más flipantes de todo el viaje. Resulta que para moverte por la región de Mopti necesitas un visado especial, no vale con el visado del pais que ya tramitamos en la frontera con Burkina Faso, necesitas otro. Vamos a la oficina de inmigración pues y tras esperar más de 30 minutos para que acuda el funcionario, estaba durmiendo la siesta, nos hace presentarnos de uno en uno y nos sienta en un banco corrido frente a el  en un pequeño y abarrotado despacho.

Nos mira de uno en uno comprobando las fotos y despues con una parsimonia como nunca habia visto antes y una delicadeza de neurocirujano en plena extirpación de un tumor cerebral, uno a uno va mojando el sello en el tampón, apretando bien para que no falte tinta en ningun punto y minuciosamente, buscando la pagina del pasaporte libre, lo cuadra perfectamente con cada uno de los angulos. Así hasta completar los cinco pasaportes...

Nosotros intentamos contener la risa unos y la paciencia otros. Terminada esta operación y con la tinta ya seca, vuelve a empezar con ellos rellenando a mano, con caligrafia minuciosa e impecable, los nombres de a quien se concede el visado y otros detalles. Lo mismo hace en un maravilloso libro de registro manual donde nuestros nombres, direcciones, nacionalidades y profesiones quedan reflejados para siempre en el amarillento papel.

Cuando llevamos ya media hora alli y pensamos que ya está terminada la operación visado, vuelve a buscar otro sello, redondo este, y vuelve a comenzar con toda la operación de nuevo... Mira que he pasado fronteras freaks en mi vida pero como esta nunca. Guardaré el pasaporte con su bello visado de Mopti como un tesoro.

No puede inmortalizar el momento en imagenes pues olvidé cargar la bateria de la cámara pero ese funcionario y el momento permaneceran siempre en mi memoria.  :-)

 

 

Descansamos bien y, como todos los dias, nos levantamos al amanecer para aprovechar la jornada. Hacemos mochila para una noche y dos dias y nos dirigimos a la pinaza que nos llevará a Djené tras un dia de navegación por el Niger.

La pinaza nos parece amplia y cómoda en un primer momento (je,je). Llevamos una tripulación de 4 personas, 4 chicos silenciosos y discretos,  que se encargaran de la navegación y tambien de preparnos las comidas durante la travesia.

Abandonamos el barullo de Mopti (primeras fotos) y nos adentramos en el rio que poco a poco se va volviendo mas ancho pero sin variar su color marrón/dorado tan característico. Poco a poco nos vamos relajando y disfrutamos de la quietud del paisaje que, según nos alejamos de Mopti, se vuelve más despoblado y desértico.

 

 

Los primeros pueblos nómadas o semi-nomadas peuls se recortan en las orillas. Los Peul, tambien llamados Fulani, son el pueblo nómada mas grande del mundo. Viven en torno al Sahel y repartidos entre varios paises : Mali, Guinea, Camerún, Senegal, Niger, Burkina Faso, Mauritania, Sierra Leona, etc.

Sus origenes no estan claros pero debido a sus caracteristicas físicas ( piel caoba claro, complexión espigada, la nariz recta o aguileña , ojos almendrados, etc) se considera un pueblo mestizo que pudo tener su origen en el Nilo, el el Cáucaso o en Yemen...

Los primeros datos acerca de los fulani se remontan al siglo IX, donde vivían entre la curva del río Níger y la cuenca del Volta Negro. A principios del siglo XII, a causa de la presión islámica (religión que entonces rechazaban) huyeron hacia distintas zonas, dispersándose así por todo África occidental. Finalmente entre los siglos XV y XVII prácticamente la mayoria de los Peuls se convirtieron al Islam, siendo la primera etnia del Sahel en hacerlo.

El Mali viven principalmente en el delta interior del Niger en el area de Mopti y se dedican al pastoreo y al intercambio de sus productos lacteos por frutas y especies. La riqueza de un Peul se basa en el número de cabeza de ganado que posean.

 

 

 

Descendemos en uno de los poblados Peul semi-nomadas para visitar su aldea y conocer su forma de vida. Se aprecia a primera vista que no tienen mucho contacto exterior  ya que los niños, aunque nos rodean rapidamente se muestran tensos y temerosos. La pobreza se palpa, la mujeres se afanan en lavar ropa y enseres en el rio pero la arena del desierto se posa en todo. Los niños nos acompañan y se nos cuelgan de las manos mientras que visitamos su pobre aldea. Nos gustaria poder contribuir en algo para mejorar su forma de vida pero eso esta lamentablemente fuera de nuestro alcance, nos sentimos incómodos y  volvemos pronto a la pinaza con una sensación agridulce.

 

 

 

En el pueblo solo vemos mujeres y niños: Los hombres estan fuera con el ganado, reunidos para ver pasar el tiempo.

 

 

Además de los Peul en estas tierras tambien viven los Bozo.  Se les considera como los habitante más antiguos de las llanuras comprendidas entre los rios Níger y Bani. Hace unos 900 nació la ciudad de Djene, creada por comerciantes de otros pueblos a los que autorizaron a levantar este enclave comercial en su territorio. Con el tiempo, esta ciudad se convertiría en la ciudad más importante del pais Bozo. La sociedad Bozo es una sociedad patriarcal. Los hombres solteros viven en viviendas especiales de solteros y los matrimonios viven con la familia del marido.

Los Bozo son un pueblo de pescadores y sus capturas anuales constituyen uno de los productos principales de las exportaciones de Malí. Como actividad secundaria trabajan la tierra, cultivando arroz, mijo, cacahuete, cebollas, pimientos y gran variedad de frutas y verduras para el consumo familiar. Muchas mujeres cultivan tabaco que venden en los mercados locales.

Seguimos camino y disfrutamos de la austeridad del desierto y de la intensa luz sobre el Niger. Tenemos horas por delante y las empleamos de forma variada. Bebemos, leemos, comemos, hacemos fotos, subimos al techo, bajamos, paseamos por los escasos metros de pasarela de la pinaza, jugamos, cantamos (Karim y Edu incluso se emocionan con Linkin Park :-) )

 

 

 

 

 

Maravilloso e inolvidable viaje.

(Continuará)

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5 Diciembre 2009

Mali : Mopti a orillas del Niger

 

 

 

 

Partimos por la mañana, dejando atrás el mágico País Dogón y viajamos hasta Mopti en las orillas del rio Niger. La entrada en la ciudad de Mopti supone un shock bestial para nuestros sentidos.

Tras la paz  y serenidad de los últimos dias nos damos de bruces con la bulliciosa y aguda actividad de una ciudad africana fluvial. Tráfico intenso de camiones sobrecargados, autobuses de linea, coches, motos, bicis, burros. Ruido de los muchos talleres de repación de las pinazas (flipante el proceso de producción en cadena) . Penetrantes olores del pescado secado al sol y otros muchos aromáticos productos a la venta en el mercado. Barro en el suelo y calor intenso. Colores billantes y luz cegadora.

 

 

 

 

 

Nos tenemos que sentar en la terraza del bar Bozo con vistas al rio y tratar de asimilar con calma el salto temporal que hemos dado. Repuestos en unos minutos, el caos y la vida de la ciudad nos invita a movernos y a observar todo lo que alli ocurre. Gente que va y viene, gente que compra y vende. Mezcla de etnias, coloridas vestimentas.  Miseria, pobreza y trabajajo duro por doquier. Pero también explosión de vida y vitalidad desbordante.

 

  

 

 

La ciudad de Mopti se encuentra en la confluencia de dos rios, el Niger y su principal afluente el Bani, y esta formada por tres islas unidas por diques.  La escasez de tierra, al estar rodeada de agua, hace que la construcción y la densidad de población por metro cuadrado sea mucho más elevada que en el resto de las ciudades de Mali.

 

 

  

El rio Niger es el tercero más largo de Africa, tras el Nilo y el Congo, nace en Guinea Conakry y tras atravesar Mali, Niger y Benin, desemboca en Nigeria en el Golfo de Guinea. El Niger es navegable hasta Bamako, lo que lo convierte en la principal vía de comunicación, transporte y comercio entre los países de la zona.

Junto al rio se observa una frenética actividad de botes cargados de pilas de mercancias listas para distribuirse por los pueblos de pescadores que se asientan en las orillas. Es constante el ir y venir de pinazas con gentes y productos para vender en los mercados. Desde Mopti parte  barcos hacia Tombuctú, Gao y Djené. 

 

 

 

En las orillas del rio la gente espera, se relaciona, comercia, vive. En él se bañan, lavan a los animales, navegan, pescan, beben, lavan ropa, lavan hasta motos.  Mopti esta definitivamente viva, late y vibra con cada pulsación del Niger.

 

 

 

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28 Noviembre 2009

Mali : País Dogón - Treking Youga na - Youga Piri - Yougou Dougorou (II)

 

La bajada no es ni mucho menos más fácil que la subida. Con las piernas ya algo tocadas y yo juraría que algo más de 40 grados iniciamos el descenso a Yougou Dougorou. Lo tomamos con calma y disfrutamos del grandioso paisaje mientras eliminamos todas las toxinas del mundo a base de sudar.

 

 

Las ruinas Tellem en este caso, al estar a baja altura,  estan totalmente integradas en el pueblo Dogón y son utilizadas principalmente como monumentos funerarios.

 

 

 

La belleza del lugar es impresionante. La cortante de roca con las construcciones integradas y el pueblo abajo es flipante, nos refuerza en la idea de estar ante uno de los lugares más increibles del mundo. La sencilla arquitectura de barro no deja de asombrarnos por su simpleza y su armonia con el entorno.

 

 

 

 

El larguísimo paseo nos da la ocasión de disfrutar cada poco del musical saludo Dogón (parecido en el esquema al que se practica en Zanzibar y el muchos lugares del Africa) ya que Musa es una celebridad local y no hay adulto con el que se cruce que no le salude. Consiste en preguntar por cada miembro de la familia, el trabajo, la vida e invariablemente la respuesta será "Sewo" que significa bien, otra respuesta estaria mal vista. Al final todos terminamos diciendo sewo!

El saludo es algo así :

 "¿Qué tal está tu padre?"
-  Sewo.
- "¿Qué tal tu madre?
- "Sewo".
- "¿Qué tal tu mujer ?"
- "Sewo".
- "¿Qué tal tu otra mujer?"
- "Sewo".
- "¿Qué tal tu hijo Mamadou?"
- "Sewo".
- "¿Qué tal tu hija Aisha?"
- "Sewo".
- "¿Qué tal tu rebaño de cabras?"
- "Sewo".
- "¿Qué tal tu vaca?"
- "Sewo".

Cuando uno termina de preguntar hace una especie de Aaaaa y entonces se cambian los papeles y el preguntado pasa a ser el preguntador. Mola!

 

 

 

 

La caminata es mucho más larga de lo esperado y al final terminamos rogando por que aparezca Mathuren con el coche, con cierta impaciencia cuado vemos que se acerca por el horizonte el remate de todos los dias, la tormenta. 

El sol se pone y el naranja inunda el cielo y los campos. Los colores explotan. Las mujeres acarrean leña, los hombres regresan al pueblo tras otro duro dia de trabajo en el campo. Es como volver a nuestros origenes. Quizás por eso el Pais Dogón se me queda enganchado en el corazón.

 

 

 

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22 Noviembre 2009

Mali : País Dogón - Treking Youga na - Youga Piri - Yougou Dougorou

 

 

 

La noche fué movidita de nuevo. El tormentón nos impidió dormir en el tejado como estaba previsto y volvimos a las pequeñas tiendas de campaña. Yo no tuve mayor problema pero los que compartian tienda amanecieron algo espachurrados.

Las agujetas tras el treking del dia anterior hacian efecto y el madrugón junto con el flugal desayuno no ayudaba. Con todo conseguimos ponernos en marcha para iniciar la subida a los Yougas. Nuestro guia Musa, bastante acostumbrado a subir y bajar la falla, nos miraba con cierta sorna pero acomadaba el paso a nuestra cansina subida, al menos la mia, en la primera parte del trayecto.

 

 

Según subiamos, aunque el calor era tremendo ya a primera hora de la mañana, las piernas comenzaban a funcionar por el efecto del estimulo de los sentidos y el cansancio fue relegado por el placer de poder disfrutar de tan maravilloso lugar. El silencio, la belleza del paisaje y  el aire puro nos ayudaba a seguir subiendo.

A medio altura en la falla encontramos el pueblo de Youga na, con sus baobabs sagrados, su casa de la palabra y sus casas de adobe y piedra perfectamente integradas e insertadas en la roca. Los campos de mijo y otros cereales estan abajo  y sus habitantes suben y bajan todos los dias para cultivarlos. Los encontramos entregados a sus tareas diarias y , excepto los niños, no nos prestan demasiada atención. Musa que es bien conocido en estas tierras, intercambia saludos y la musicalidad de estos comienza a resonar en nuestros oidos.

 

 

 

Tras el pequeño descanso continuamos el ascenso en busca del Palacio del Rey Tellem. Trepamos entre rocas, cada vez más calientes por los pequeños senderos que trazaron en su dia los hombres pájaro y que los dogón han seguido utilizando. Llegamos a una pequeña terraza donde descansar y contemplar las ruinas del maravilloso palacio. Nos sobrecoge la visión de estos delicados restos de arquitectura de arcilla que tendrán al menos 8 siglos y que han sido respetados por los elementos al abrigo de la protectora falla. La altura del edificio principal será de alrededor de 3 pisos perfectamente encajados entre las rocas sedimentarias.  

 

 

 

 

 

Lo increible del lugar nos deja a todos un tanto pensativos y reanudamos la marcha entre angostos parajes cada vez más escarpados. Me alegro de haber escogido a dos acompañantes (muchos son los que se ofrecen y hay que escoger) que nos ayuden a subir en algunos tramos complicados, ellos se ganan una propina y nosotros vamos acompañados por sus sonrisas y sus manos prontas a ayudar en algun salto o subida complicada. Los chavales son encantadores y tremendamente agiles, también pasan un buen rato viendo la torpeza de estos tubabus.

 

 

 

Cuando por fín llegamos arriba miramos atrás con pena por el increible paseo entre rocas que dejamos a nuestras espaldas, aun no hemos partido y ya me embarga el deseo de volver. Pronto la magnifica visión del cielo, las nubes y el valle que descansa a nuestros pies hacen que recupemos el sosiego y que nuestro espíritu se expanda. Me invade una sensación de plenitud y paz que formará parte del recuerdo. Una de esas imagenes a las que recurrir cuando todo parece tambalearse, cuando necesitas encontrar el equilibrio y la paz.

 

 

Caminamos un buen trecho por arriba de la falla, plana, sin vegetación, entre grandes formaciones rocosas de caprichosos tamaños y formas, solo apta para rebaños de cabras que cruzan de un lugar a otro buscando pastos, hasta que vamos a dar a la otra parte por donde descenderemos para ir a comer al pueblo de Youga Piri . El sol cae a plomo y en estos momentos debe de hacer unos 40 grados sin ningun tipo de sombra que nos cobije, nuestras reservas de agua están acabandose y necesitamos imperiosamente comer algo. Los refrescos calientes (no hay luz eléctrica) que nos ofrecen al llegar son uno de esos grandes placeres que solo aprecias en un momento como este. El cuscus con vegetales también nos sabe a gloria tras el esfuerzo físico realizado. Una vez recuperadas las energias y ya que no podemos salir hasta las 3 de la tarde que empiece a bajar el sol, cotilleamos un poco por el pueblo y una vez más nos llama la atención la decoración de la madera en los elementos más simples, como las puertas de los graneros, femeninos en este caso.

 

 

 

Los niños tambien nos ayudan a comprender y querer más esta tierra, al principio nos observan timidos, cohibidos y algo asustados pero, una vez roto el hielo mediante canciones y bromas, con gestos tratamos de comunicarnos y pasamos un buen rato antes de reanudar nuestro camino. Intercambiamos sonrisas por lapices de colores, cuadernos, caramelos y pelotas y una vez más tomamos conciencia de las grandes diferencias que hay en el mundo,  reparamos en el poco valor que damos a lo que tenemos y nos prometemos que seguiremos trabajando para intentar cambiar algo las cosas.

 

 

 

(continuará)

 

 

 

 

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14 Noviembre 2009

Mali : País Dogón - Banani

 

Con la piernas algo temblorosas por la bajada y el corazón brincando  mitad por la emoción del momento y mitad por la falta de forma, llegamos a Banani en el suelo de la falla. Nuestros porteadores-acompañantes que no han conseguido vendernos los sombreros de campesino dogón por falta de cintura, nos dejan.

 

 

 

 

Las tiendas de artesania abundan en este pueblo y un paseo por ellas se impone pero en el momento que llegamos, con la lengua fuera y bastante deshidratados,  la sombra y las sillas de una terraza se nos hace bastante más apetecible.

 

 

 

 

Los Dogón son un pueblo muy creativo y les gusta rodearse de arte. Las puertas de algunas casas y graneros son muy bellas, con figuras, diseños y símbolos que hacen referencia a su mitología. Las mascaras tienen  significados religiosos y rituales. La más conocida es la máscara Kanaga, que representa al pájaro del mismo nombre  y se utiliza en los ritos funerarios. Los miembros de la sociedad Awa bailan con las máscaras en el tejado de la casa del muerto para conducir su alma a su descanso eterno, y al mismo tiempo para defender a los vivos del daño que pudiera hacerles.

 

  

Comemos con apetito el plato local (running chiken con verduras acompañado de cus cus, spaguetti o arroz) que será nuestra constante en la mayor parte del viaje y ya recuperados estamos mucho más abiertos para disfrutar de Banani y descubrir los restos de los poblados Tellem.

 

 

 

 

Los Tellem eran los originarios pobladores de la falla antes de que llegaran los Dogón en el siglo XI. Eran un pueblo pigmeo pacífico que vivian de la caza y la recolección y construian sus casas en altura para protegerse de los enemigos y los animales salvajes que abundaban por entonces en la zona.

Los "pequeños hombres rojos" también eran conocidos como los "hombres pajaros" y los Dogón pensaban que podian volar. Se supone que para acceder a sus viviendas utilizaban lianas hechas con corteza de baobab y una resina con la que se pegaban a la roca para ascender lentamente por la falla.

 

 

 

 

Las aldeas se suceden ordenadas y perfectamente fundidas con el terreno, preservadas durante siglos de las inclemencias por la roca y tambien por el pueblo Dogón que utilizan esas antiguas moradas para depositar a sus muertos. Mágico y poderoso lugar de impresionante belleza. Imprescindible.

 

 

 

Los niños en esta "fertil" Mali nos rodean y nos acompañan siempre. Preciosos niños africanos responsables y trabajadores con sus grandes sonrisas y sus brillantes y profundos ojos. Niños que cuidan de sus hermanos y del ganado, con grandes carencias, sin lugar a dudas, pero con la gran suerte de poder vivir en un lugar tan increiblemente bello una vida sencilla y natural.

 

 

 

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8 Noviembre 2009

Mali : País Dogón - Sangha

 

Sangha es la principal población Dogón de la falla de Bandiagara, famosa por su gran mercado de los domingos (que no pudimos ver pues llegamos un jueves) por su peculiar arquitectura de adobe y piedra y por la casa de Barceló.

 

 

 

Venimos de Bandiagara atravesando la falla por arriba y en el camino nos cruzamos con niños pastoreando rebaños de cabras  y como no, mujeres acarreando grandes recipientes para transportar agua para sus necesidades diarias. El agua no falta en esta zona, al menos en esta epoca del año, pero no siempre se encuentra cerca de los poblados y las mujeres siguen recorriendo kilometros a diario para acceder a ella.

 

 

El camino es complicado pues esta inundado por el tormentón que cayó por la noche y en muchos tramos tenemos que atravesar pequeños arroyos o grandes charcas entre las rocas. La pista esta inundada y la velocidad no supera los 40km/h pero estamos en buenas manos. Nuestro experto conductor Mathuren y Jacobo nos llevan como si fueramos huevos siempre con la musica de Salif Keita u otros músicos de Mali saliendo del cassette del 4x4. El camino es tan interesante y maravilloso como lo que se encuentra al final del mismo.

 

 

 

 

Musa, nuestro guia Dogón nos explica que Sangha está divida en dos barrios u Ogol, uno sobre la falla y otro ya bajando entre los campos de mijo. En el de arriba vive el Hogón, la principal autoridad espiritual Dogón, que curiosamente es su abuelo y tenemos la suerte de poder asistir a un intercambio de saludos y que nos permita fotografiarlo.

 

 

 

 

El Hogón es el intérprete y depositario de las creencias mitológicas y teológicas, ya que no hay textos escritos. Nunca puede abandonar el poblado, ni hacer ningún trabajo físico, ni tampoco caminar descalzo. No puede ser tocado, y jamás se lava porque cada noche la serpiente Lebe le lame el cuerpo transmitiéndole la fuerza de la vida. Vive solo en una casa especial mantenida a expensas del pueblo, sus esposas le atienden durante el dia pero debe de dormir solo. Las enseñas de su cargo son el báculo, a la vista del cual todos deben inclinarse silenciosos en señal de respeto, y la piedra que lleva alrededor de su cuello, que pasa de un Hogón a otro. Usa tunicas especiales que llevan sobre amplios pantalones y sandalia azules con conchas de caurí y un gorro cilíndrico rojo.

 

 

 

 

 

Entrañable el Hogón lleno de sabiduria y tradición que dirige el consejo de ancianos desde la Toguna, me hace pensar sobre las diferentes formas de gobierno que tenemos en el mundo. Sobre los pros y los contras de las mismas. Sobre si la democracia es más eficaz que el consejo de sabios y ancianos, en fin, prosigamos camino y tratemos de seguir aprendiendo.

 

 

Cuando abandonamos el Ogol del Hogón paseamos entre los omnipresentes campos de mijo, maiz  y otros cereales donde se afanan los hombres y mujeres dogones para asegurar su subsistencia. Los baobabs sagrados se respetan y permanecen entre los cultivos.

Comenzamos el descenso de la falla y tenemos que pasar por el interior de una cueva. La cueva esta sabiamente utilizada como tienda de artesania local y nuestro gran sequito de curiosos nos abrasa intentando vendernos cualquier pieza, tambien varios se ofrecen como ayudantes para los más miedosos o torpes para darnos una mano en la bajada. Por si acaso y no sabiendo lo que nos espera yo reclamo la ayuda de uno de estos jóvenes que me cogerá de la mano en los momentos más dificiles (rocas humedas y resbaladizas, saltos grandes, etc) decisión de la que no me arrepentí posteriormente.

 

 

Al salir al otro lado la magnífica vista es abrumadora. Podemos contemplar la poderosa roca de la falla Dogón y abajo la gran llanura que nos conduce a Burkina Faso. El salto de agua es la salida de la falla del rio que vimos anteriormente y su flujo cambia en función de la abundancia de las lluvias y las estaciones.

 

 

 

 

La bajada es impresionante. Con escalones esculpidos en la roca en algunos tramos y senderos de cabras en otros, ayudados por nuestros amables porteadores (una buena propina les espera abajo) vamos bajando poco a poco de un nivel a otro mientras que nuestras rodillas van resintiendose. En la  bajada descubrimos árboles  y plantas que crecen en lugares increibles y a la vuelta de un recodo del camino la "casa de invierno" de  Miquel Barceló, donde parece ser que el pintor pasa meses de invierno encerrado investigando con colores y texturas e impregnandose de la esencia Dogón. Creo que si yo pudiera pasar temporadas en este increible lugar también me inspiraria...

 

 

Tardamos 2 horas mas o menos en descender hasta Banani, en el suelo de la falla. Hace  unos 35 grados a las sombra, vamos sudando y tratando de no apoyar las manos en la rocas al sol que arden con solo acercar la  mano, intendo no resbalar en las zonas umbrias donde las rocas estan cubiertas de verdin. Zigzageamos por la falla disfrutando del mágnifico e impactante paisaje. Nos sentimos privilegiados por poder disfrutar del silencio y la majestuosidad de este paraje.

 

 

 

 

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28 Octubre 2009

Mali : Falla de Bandiagara - Songo

 

La falla de Bandiagara, al sur del Sahel, separa la sabana con las planicies del rio Niger, en territorio de Mali. Es una fractura geológica de aproximadamente 250 km de largo por 400/600 metros de alto, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1989. 

La visión de la falla es impresionante, nos marca la entrada a otro mundo, un mundo que ha permanecido practicamente inalterado por siglos.

 

 

 

En este paisaje de piedra y arena donde la vida parece imposible, se instalarón hace ya unos siglos las aldeas del País Dogón, colgadas al abrigo de este acantilado que les proporciona sombra, agua  y refugio contra sus enemigos.

 

 

 

El pueblo dogón procede de las montañas Mandinga, en la frontera con Guinea, y su cultura es una de las más antiguas y singulares del planeta, basada en un animismo profundamente respetuoso con su medio natural. En el siglo XII, huyendo de los esclavistas musulmanes, se vieron obligados a emigrar e instalarse en los pies de la falla de Bandiagara. Cuando llegaron la falla ya estaba habitada por un pueblo pigmeo, los Tellem, que vivían en cuevas talladas en lo alto y a los que terminaron expulsando un siglo después a base de destruir su forma de vida. Pero ya hablaremos luego de los "hombres pájaro", los Tellem.

 

 

 

 

Los dogón son, ante todo, agricultores de mijo y herreros. Los dogones son conocidos especialmente por su mitología, sus danzas de máscaras, las esculturas en madera y su arquitectura.

Los pueblos estan construidos enteramente en adobe, aprovechando las rocas y la desigualdad del terreno, mimetizandose perfectamente con la falla. Sus caracteristicos graneros, masculinos o femeninos, con tejados cónicos de paja rompen las lineas rectas de la arquitectura dogón. 

 

 

La mayoría de los dogones practican la  religión animista, con la adoración al Dios Amma que creó el Sol, la Luna y las Estrellas, el espíritu ancestral Nommo, con sus festividades y la cosmología en torno a Sirius. Los Dogón honran a la tierra que les da la vida, los alimenta y los acoge después de la muerte. También al agua que la fecunda y a los rayos del sol que hacen madurar las cosechas. El culto a los muertos es un elemento esencial de la religión dogón. Durante sus ceremonias fúnebres las máscaras esculpidas por los danzantes cobran vida trasmitiendo de generación en generación los mitos esenciales.

Una minoría de los dogones son musulmanes, y algunos han sido convertidos al cristianismo por misioneros. Hoy en dia las tres religiones están presentes y se pueden observar sus edificios sagrados representativos a vista de pájaro.

 

 

 

La casa de la palabra o Toguna es uno de los lugares más importantes de cada pueblo Dogón. En ella se reune el consejo de ancianos,  su peculiar parlamento. Es el lugar donde se discuten los problemas y se llega a un acuerdo.

Su voluminoso techo de ramas de mijo esta sostenido por pilares de piedra y gruesos troncos. La altura del techo es deliberadamente baja para que todos se mantengan relajados y mirando a los ojos del oponente. Si alguien se pone nervioso se dará en la cabeza al levantarse y no tendra otro remedio que relajarse y dialogar con calma sobre sus problemas. Es tambien un lugar de reunión, donde los hombres tras terminar sus tareas se sientan para hablar de sus cosas o contar historias de su riquísima tradición.

 

 

 

El pueblo de Songo es nuestro primer punto de encuentro con la cultura y el pueblo Dogón trás entrar en Mali y dencansar en el autentico y confortable Cheval Blanc  de Bandiagara. Es un precioso pueblo conocido principalmente por su gruta de la circuncisión cubierta de pinturas. En esta gruta se realizan las ceremonias de iniciación de los niños entre siete y doce años de todas las aldeas de la región, su paso al mundo de los hombres y su integración en la sociedad. Según las creencias de los dogón, los recién nacidos poseen el embrión de dos almas y dos sexos; el hombre tiene su parte femenina situada en el prepucio y la masculinidad de la mujer está en el clítoris. Con la circuncisión y la escisión, hombre y mujer se convierten en adultos e iniciados.

Las mujeres y los niños que no estén circuncidados tienen prohibido subir a la gruta y ver las pinturas. Esto no aplica para los extranjeros, menos mal, pero si para todos los miembros del pueblo Dogón.

 

 

Tras subir unos metros entre las rocas llegamos a la gruta de la circuncisión. Me llama la atención que las coloristas pinturas, aparentemente rupestres, son recientes parece que acaban de ser pintadas en la roca. Nos explican que se repintan cada 3 años, cuando se produce la ceremonia de la circuncisión, pero siempre de la misma manera con lo que no se puede saber la antiguedad de las mismas, los viejos del lugar ya las vieron ahi. Nos cuentan que tienen cientos de años y que representan los totems de las familias de la localidad.

En una pequeña cueva en la roca se guardan los instrumentos musicales que se utilizan en la ceremonia de la circuncision. El sonido del sistro dogón esta destinado a  agradar a las fuerzas del bien para alejar las fuerzas del mal y las influencias negativas o malignas.

 

 

 

Los simbolos son variados, desde animales protectores a máscaras rituales. Los colores vuelven a ser los mismos que vimos en la etnia Gourounsi pero el significado el ligeramente distinto. El blanco recuerda la carne y la felicidad, el rojo la sangre, y el negro los alimentos que están en el interior del cuerpo. 

Tras ser circuncidados, a los 25 días, los niños tienen que demostrar su mejoría y para ello realizan una carrera desde un árbol situado en el valle hasta la loma de las pinturas. Los tres primeros en alcanzar el objetivo tienen que tocar, por orden de llegada, unos puntos rojos dibujados en la pared y, de esta manera, consiguen su correspondiente premio: el primero obtendrá para su familia sacos de arroz y mijo regalados por el poblado. El segundo puede escoger una muchacha soltera y al tercero le dan dos vacas.

 

 

 

 

 

Los niños, que esta vez no han podido acompañarnos en la visita a gruta, nos esperan abajo. Nos observan con curiosidad, tomando nota de nuestras vestimentas, complementos, actitudes, formas de andar... y como siempre yo me hago mil preguntas. Me pregunto si la fascinación que nosotros sentimos ante su forma de vida es reciproca, por que siempre deseamos lo que no tenemos. Tambien, en otro orden de pensamiento y viendo los panuelos de Dolce & Gabbana en sus preciosas cabezas, me pregunto por las consecuencias del turismo sobre las culturas ancestrales, sobre sus efectos, no se si positivos o negativos... muchas preguntas.

Pero dejemos las reflexiones para otros momentos y disfrutemos de la belleza de Songo y del pueblo Dogón.

 

 

 

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